


Los niños en el parque de beisbol de Nuevo Laredo, Tamps., México.
Niños, esos chiquitines y chiquitinas de miradas curiosas y traviesas llegan ilusionados al estadio de beisbol del Club Tecolotes de Nuevo Laredo, ellos quienes desde antes de entrar al recinto llegan con sus ojitos prendidos de alegría dispuestos a apoyar a los jugadores y de estar muy cerquita de ellos admirándolos, jugando, riendo, ven el juego durante el partido a celebrar, repiten al unísono "Tecos, Tecos, Tecos" para ambientar.
Niños quienes con su gran carisma, hambrientos de hacer más amigos, se buscan unos a otros sin importarles color, religión o estatus social, llegan a divertirse como grandes compañeros entre los pequeños vendedores y los aficionados que pagan su boleto, comentando a veces sobre el partido de nuestro equipo de la liga mexicana del beisbol, imitando en muchas ocasiones a su pelotero estrella o simplemente con gran entusiasmo repiten los gritos de ánimo que damos los mayores a los jugadores: "¡¡Vamos Tecos, vamos!!".
Niños, cascada de alegría e ilusiones que distinguen nuestro estadio, iluminando de preciosas sensaciones con sus tiernas y hasta picarescas caritas dando colorido y folklor a nuestras vidas.
¡¡Que vivan los niños!! Benditos sean por siempre.
Por ellos, la directiva del Club Tecolotes de Nuevo Laredo, han premiado a los niños con bolsas de dulces y rifas de regalos y los siguen apoyando con promociones para motivar a sus padres y los sigan llevando al parque e invitar además a todos los aficionados vayamos a divertirnos.
Por nuestra parte, como aficionados que somos, apoyamos a nuestro equipo mostrando las banderas de sus respectivos países incluyendo el nuestro, dándoles cálidos ánimos a cada pelotero, bailamos con o sin pombones al ritmo de alguna canción, también aportamos un poquito a los pequeñines regalando en algunos partidos dulces y pitillos, para que su estancia durante los partidos les sea aun más placentera, divertida y sigan disfrutando del rey de los deportes, además de premiarlos con mucho cariño ofreciéndoles un presentito cuando sabemos que cometen una buena acción.
Niños en el beisbol, una gran tradición.










